¿Qué es la gestión de producto? ¿en qué consiste? ¿cómo ayuda a mejorar la competitividad de un producto? Parte de estas preguntas y otras intenté responderlas en el primer post de este mismo blog pero está claro que, o no fui muy claro o no fue muy leído porque la gente me sigue preguntando a qué se dedica WeMake. Así que lo intentaré explicar mejor a través de un caso práctico: Madonna

 

Las referencias en gestión de producto han ido variando en el tiempo. En los ochenta, los grandes conglomerados industriales como GE o Siemens eran el ejemplo en manejo de diferentes productos de éxito. En los noventa, fueron las multinacionales de consumo como Nestlé o Procter&Gamble las que revolucionaron el mundillo con su gestión de portafolio de marcas. Ya entrados en el nuevo milenio, todos los suplementos sepia de negocios destacaban a LVMH como gurú de la gestión de marcas/productos. ¿Y quiénes serían ahora los referentes en este campo? A todo el mundo le viene a la cabeza Apple como gran creador de marca y productos, pero yo creo que los que mejor están gestionando productos ahora mismo son las compañías de management de deportistas y artistas en general. Grandes del sector como CAA o Excel mgmt son probablemente quienes más y más intensamente despliegan todas las herramientas de la gestión y el marketing de producto.

Veamos un ejemplo universal para ilustrar esto: Madonna. Unos la definirán como cantante, otros como artista, quizás algún osado como actriz pero lo cierto es que es un producto de consumo global y muy exitoso.

Si nos fijamos en la carrera de Madonna, se ajusta muy bien a la clásica curva de desarrollo de producto:

  • Introducción: Madonna apareció en los 80 de manera fulgurante. Like a virgin y True Blue fueron sus 2 primeros discos de masas de los que vendió la friolera de 21 y 25 millones de copia respectivamente.

 

  • Crecimiento: discos como Like a prayer o bedtime stories y sus escándalos asociados le permitió crecer y asentarse como ídolo de masas

 

  • Madurez: con Ray of light y sobre todo con Confessions… logra su cénit: aúna por primera vez éxito de masas y reconocimiento de la crítica. Pasa a ser un icono musical que crea tendencia.

 

  • Declive: sus últimos discos han pasado bastante desapercibidos y sobre todo, sus movimientos ya no generan tendencia

 

¿Cómo ha conseguido Madonna y su equipo crear este producto de éxito durante más de 30 años? Ahí van 3 claves

  1. Crea un buen producto

Independiente de los gustos musicales de cada uno, es indiscutible que Madonna siempre ha ofrecido un producto de calidad. Para ello se ha rodeado de los mejores productores, compositores, directores de vídeos o diseñadores. Un buen producto no es fruto de la casualidad sino del trabajo de muy buenos profesionales

  1. Conoce a tus clientes y posiciónate

La oferta de Madonna ha sabido evolucionar adaptándose a los que su público demandaba. No tiene nada que ver la actitud provocativa, sus estilismos e incluso los vídeos de la primera época con la sofisticación y los detalles de su época de madurez.

3. Evoluciona, mejora, reinvéntate

Quizás sólo Bowie puede compararse a la capacidad de reinvención de Madonna. Con cada disco se ha creado un nuevo producto mejorado de la marca de éxito “Madonna”. Cada nuevo “producto” incluía no sólo la música sino nuevos sonidos, nueva estética, vídeos impactantes e incluso nuevos escándalos públicos y privados (que casualmente coincidían con los periodos de lanzamiento del “producto)

 

En conclusión, la marca Madonna lleva 35 años lanzando productos de éxito al mercado…veremos cual es su próximo upgrade de producto. Yo apuesto por las giras mundiales con un guiño a la nostalgia para atraer al público de 30-50 años que está dispuesto a pagar mucho dinero por asistir a quizás la última gira de la reina del pop.

Pretendo abrir con este artículo una serie donde destacar ciertos aspectos de la gestión de producto (Product Management o PM) con ejemplos de actualidad. Al plantearme esta serie, pensé en los ejemplos típicos que se utilizan en el PM: Apple, Under Armour, Tesla, Inditex… y en esas estaba cuando mis hijos me interrumpieron hablando sobre un juego que, palabras textuales, lo estaba “petando”.

Era el Fortnite y yo, por supuesto, no había oído hablar de él hasta ese momento y no sospechaba que, a partir de ese instante, sería como un miembro más de la familia.

Si tienes hijos entre 7 y 18 años ya sabrás de qué va el juego: 100 jugadores están en una isla y sólo puede quedar uno. Se juega online y es altamente adictivo. La verdad es que, al igual que el fenómeno Pokemon Go hace unos años, me interesa mucho entender el porqué de estas modas, ya que soy de la opinión de que la suerte no lo puede explicar todo.

El sector de los videojuegos es hipercompetitivo y la mayoría de los productos que se lanzan tiene un ciclo de vida corto. Por ello es fundamental, aparte de tener un buen producto, conseguir notoriedad en el lanzamiento, así como fidelizar a los jugadores. Analicemos pues cómo Fortnite ha enfocado algunos aspectos clave para el éxito de su producto:

  1. Conoce a tu cliente objetivo: diseña el producto para posicionarlo donde está tu cliente objetivo. En el caso de Fortnite, su cliente objetivo es el jugador de entre 7 y 18 años que juega de manera social. Con esto claro, las decisiones de diseño tenían que ser coherentes:
    1. Juego gratis: para un crecimiento rápido en un segmento sin gran poder adquisitivo.
    2. Ingresos por micropagos: la personalización de los jugadores cuesta pequeñas sumas que sí son asumibles por los clientes y que crean adicción.
    3. Juego orientado a la interacción social: modos de equipo, multiplataforma, etc.
  2. Cuida a tu cliente y en especial a tus prescriptores: hay un elemento curioso en este fenómeno: los youtubers estrella. Chavales como Ninja o Lolito son auténticas celebridades en Internet y sus partidas las ven millones de personas. Fortnite mima a estos prescriptores y está muy pendiente de su feedback ya que es un canal de visibilidad valiosísimo.

La decisión de lanzar el juego gratuito es especialmente valiente y arriesgada ya que basa todos los ingresos en microtransacciones. Pero a la vez asegura un crecimiento exponencial de tu base de jugadores, con lo que, si el juego es adictivo, se genera un círculo virtuoso. Y por el momento parece que está siendo todo un acierto.

Veremos si el fenómeno Fortnite es tan efímero como fue el de Pokemon Go, pero me atrevo a pronosticar que tenemos Fortnite para rato. Mi impresión es que la gente detrás de este juego tiene todo bien planeado y estamos sólo ante la primera fase de su plan de producto (fase de expansión) y que veremos los próximos años más vueltas de tuerca para exprimir al máximo la base de jugadores fidelizados.